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jueves, 16 de septiembre de 2010

Ella

El cuaderno rojo, es un libro de tapa amarilla, con una sugerente ilustración.

El tipo de camisa verde lo lleva en su mano, junto a un cuaderno azul, que en el espiral atora una lapicera negra, rústica y cansada.

El vagón está lleno de apresuramientos e incomodidades.

El tipo de camisa verde, con un desgastado jean que alguna vez fue negro, esgrime contra el pecho su atavío literario.

Baja del subte desorientado, mientas mira carteles y se confunde más.

Una música difusa parece salir de los destartalados parlantes, diría que es Imitation of life de REM, pero el pastoso sonido impide cualquier conjetura.

Camina unos pasos con la indecisión latente, en medio del aire espeso y oloroso. Avanza.

Inesperadamente la ve a ella, se apura, se alivia, la mira nuevamente, se apresura aun más… sonríe.

Repentinamente, El cuaderno rojo se desploma, en cámara lenta, cae hacia el piso. Se da cuenta, se fastidia, regresa tres pasos, lo recupera con enfado…
Se vuelve, ahora corre… la busca a ella.

Ella ya no está… en ninguna dirección posible… se ha ido… ¿o jamás estuvo?... Yo la vi… la vi?

Llega otro subte.
La multitud apresurada lo empuja, lo lleva, lo incomoda y lo entrega a pasos del molinete.

Pasa del otro lado de la frontera y descubre que por fin sabe a donde ir, aunque no sepa donde queda.

Lo pierdo en la multitud cuando insólitamente alza la vista, por sobre todos los cabezas y la ve a ella.

Nuevamente a ella que escapa o se refugia… nunca los sabré… así se fue.


Salgo del subte, en medio de la mañana iluminada por el calor cercano al mediodía, busco una librería, necesito El cuaderno rojo, quiero leerlo.

Intuyo, imagino, presiento conexión entre lo vivido y los relatos contenidos de Paul Auster, aunque tan solo sea una evocación, perdida en la neblina de mi precaria memoria

Agotado lo encuentro en una superpoblada mesa de Calle Corrientes.

Mientras afuera se debate el tráfico y el apresuramiento, en la desértica librería avanza la tarde con parsimoniosa letanía.

Un solo libro asoma, no veo otros, Paul Auster “El Cuaderno Rojo”… lo compro usado hasta en el precio.
Llego al bar con todas las urgencias de un día despoblado hasta la noche.

Cuando el mozo se pierde con mi pedido hacia la cocina, descubro que en la música funcional del bar suena Imitation of life de REM, sonrió por la coincidencia, con El cuaderno Rojo en mi mano.

Paso la tapa amarilla y en esa primer hoja vacante y desolada de todos los libros… escrito con un lápiz que agoniza y se desvanece, alcanzo a leer:

“ELLA esta aquí!!!”…
















Luis María Palacios

lunes, 30 de agosto de 2010

Colores Primarios I

Gustav Klimt


Austriaco
Baumgarten (14-7-1862) - Viena (6-2-1918)

En uno de los escasos textos autógrafos que conservamos, Gustav Klint escribió: "estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí. Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche. Figuras, paisajes; de vez en cuando, retratos. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí mismo o sobre mi trabajo. (...) Si alguien quiere descubrir algo en mí (...) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero".



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Y... Klimt razón tenía

miércoles, 10 de marzo de 2010

Blogoteca

Mis libros viven en mi “biblioteca”. Regreso a ellos toda vez que quiero o necesito releerlos, extraerles una cita o mirarlos, pasarle las hojas mientras acuden recuerdos y referencias.

Mis fotos viven, las más antiguas, en “álbumes” y cajas, las más modernas, en carpetas, archivos y discos duros. Regreso a ellas para referenciar e identificarme con lo vivido.

La música en la “discoteca” o “ciditeca”. Las películas en la “diviteca”.

Mis escritos en cuadernos incesantes… sería, entonces, la “cuadernoteca”.

Los posteos anteriores o antiguos de los blogs tan viven en su propio espacio. Escritos hace tiempo ya están ahí esperando que alguien regresa hasta el anaquel virtual donde descansan…

Se quedan entonces habitando la “blogoteca”.

Asi es que me mande de viaje por el interior del blog de Julían Gallo, buscando y reviviendo sus primeros posteos, con la misma intriga y deslumbramiento de cuando revolvemos la biblioteca o nos reencontramos con la foto del aquel verano…

Aquí está, es un post del Blog mira!, de Julian Gallo,del 26 de Diciembre de 2004, lo subió a las 19.31:

En 20 años los móviles cambiaron el mundo


En un artículo del diario británico The Guardian, Juan Arlidge examina el impacto que produjeron los teléfonos móviles en los últimos 20 años.
Sinopsis
* Casi todos los adultos ahora tienen por lo menos un móvil. Uno de cada dos adolescentes tienen un “moby” y una firma británica acaba de lanzar Communic8 (foto), un teléfono diseñado para niños de 8 años.
* En 2004 (en Inglaterra) se enviaron más de 23.000 millones de mensajes de texto y se realizaron 20.000 millones de llamadas. En total los ingleses gastaron más de 15.000 millones de Libras.
* La expansión ha sido tan rápida que algunos autores dividen ahora la historia británica reciente entre antes y después del teléfono móvil.
* El móvil ha cambiado la forma en que hablamos, la forma de seducir (dating SMS) e incluso nos ha transformado en personas vulnerables cuando estamos sin él.
* Como en el pasado hizo el reloj, el móvil ha “estirado” el tiempo y concluído con los “tiempos muertos”.
* Se habla por teléfono en todas partes (incluso, en breve, se podrá hablar dentro de los aviones)
* Un ejemplo que cita el autor es cómo ahora las citas de cualquier punto se hacen de forma aproximada y se confirman minutos antes.
* En definitiva el teléfono móvil ha vuelto más flexibles la vida y el tiempo.




Querés verlo en su blogoteca original hace click acá

Pero ya que llegaste quedate un rato de visita en  www.juliangallo.com.ar , vale mucho la pena y de paso mira!... simpelmente mira!



jueves, 1 de octubre de 2009

La estrategia de la ilusión

Tiempos extraños, confusos, de una tenue neblina en el pensamiento y la reflexión… Argentina está estrambótica.

Ley de Medios, Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, Ley de Radiodifusión. Mas allá de la denominación oficial es paradójico que ni en el nombre logramos ponernos de acuerdo,

Mi sensación es que carecemos de un auténtico debate sobre cual es la mejor manera de legislar, de ordenar y reconstruir el espectro audiovisual de nuestro país.

Discuten, chocan, se exaltan, se enojan y se acusan, pero se dice realmente poco, muy poco que tenga algún sentido auténtico. El tono encubre la conversación, evita el verdadero debate de los contenidos y crea aún mas desorientación. Sobrevuelan la superficie para apenas justificar su posición endeble, no importa quien postule o pontifique, en este enfrentamiento de bandos.

Parece ser que en realidad, nadie o muy pocos, trabajan para que la ley sea un auténtico instrumento de pluralidad y libertad de expresión. Y en este punto todos tienen la misma responsabilidad incumplida.

Así es muy complejo tomar posición, no logro saber si la ley que se propone es buena, si alguien tiene una propuesta mejor, si tendría que modificarse la que esta en discusión o construirse una totalmente nueva.

La política nuevamente confunde, distrae, esquiva y evita asumir la posición comprometida con la gente que tan fácilmente postulan en tiempos eleccionarios.

En algo parecen estar todos tácitamente de acuerdo: confundamos y eludamos.

¿Y si la llamamos Ley de Negocios Audiovisuales?

No me cabe terminar inmerso en el mismo clima que cuestiono. Buscando entonces como abrir mis propias ideas, como profundizar semejante superficialidad, encontré textos y pensamientos como los que siguen. Un copiar y pegar de un Umberto Eco auténtico, que allá por 1983 andaba abriendo mentes, me gusto y ahí vá...



Luis María Palacios




“LA ESTRATEGIA DE LA ILUSIÓN”


(…) Podríamos decir que, en contacto con una televisión que sólo habla de sí misma, privado del derecho a la transparencia, es decir, del contacto con el mundo exterior, el espectador se repliega en sí mismo. Pero en este proceso se reconoce y se gusta como televidente, y le basta. Vuelve cierta una vieja definición de la televisión: “Una ventana abierta a un mundo cerrado.”

La Paleo TV quería ser una ventana que desde la provincia más remota mostrara el inmenso mundo. La Neo TV independiente —a partir del modelo estatal de Giochi senza frontiere (Juegos sin fronteras)— apunta la cámara sobre la provincia, y muestra al público de Piacenza la gente de Piacenza, reunida para escuchar la publicidad de un relojero de Piacenza, mientras un presentador de Piacenza hace chistes gruesos sobre los pechos de una señora de Piacenza, que lo acepta todo mientras gana una olla a presión. Es como mirar con un largavistas al revés.

(…)

La Neo TV, especialmente la independiente, explota a fondo el masoquismo del espectador. El presentador pregunta a tímidas amas de casa cosas que deberían hacerlas enrojecer de vergüenza, pero ellas entran en el juego y entre fingidos (o verdaderos) rubores se comportan como putillas. (…) Hombres y mujeres (que, por otra parte, la cámara ha elegido ya con cierta malicia, porque tienen algún defecto o algún rasgo pronunciado) ríen felices al verse ridiculizados ante millones de espectadores. Total, piensan, es una broma. Pero son ridiculizados de verdad.

(…)

La televisión norteamericana, para la que el tiempo es dinero, imprime en todos sus programas un ritmo calcado del jazz. La Neo TV italiana mezcla material norteamericano con material propio (o de países del Tercer Mundo, como la telenovela brasileña), que tiene un ritmo arcaico. Así, el tiempo de la Neo TV resulta un tiempo elástico, con desgarrones, aceleraciones y ralentís. Afortunadamente, el televidente puede imprimir su propio ritmo seleccionando histéricamente con el telemando.

(…)

En la Paleo TV había poca cosa que ver y antes de medianoche ¡todo el mundo a la cama! La Neo TV, en cambio, ofrece decenas de programas hasta horas avanzadas de la madrugada. El apetito se abre comiendo. El aparato de video permite ver ahora muchos programas más. Las películas pueden comprarse o alquilarse; y pueden grabarse los programas que se emiten cuando no estamos en casa. ¡Qué maravilla! Ahora es posible pasarse cuarenta y ocho horas al día delante de la pantalla, de modo que ya no hay que estar en contacto con esa remota ficción que es el mundo exterior. Además, un acontecimiento puede hacerse ir hacia adelante y atrás, y al ralentí y a doble velocidad. ¡Se puede ver a Antonioni a ritmo de Mazinga! Ahora la irrealidad está al alcance de todos.

(…)

Se puede comprar juegos electrónicos, hacerlos aparecer en el televisor, y toda la familia puede jugar a desintegrar la flota espacial de Dart Vader. (…) Enseñará a los niños a tener unos reflejos óptimos, de manera que puedan conducir un caza supersónico. Nos habituará, a niños y adultos, a la idea de que desintegrar diez astronaves no es gran cosa, y la guerra de los misiles nos parecerá a la medida del hombre.

(…)

La característica principal de la Neo TV es que cada vez habla menos (como hacía o fingía hacer la Paleo TV) del mundo exterior. Habla de sí misma y del contacto que está estableciendo con el público. Poco importa qué diga o de qué hable (porque el público, con el telemando, decide cuándo dejarla hablar y cuándo pasar a otro canal). Para sobrevivir a ese poder de conmutación, trata entonces de retener al espectador diciéndole: “Estoy aquí, yo soy yo y yo soy tú.” La máxima noticia que ofrece la Neo TV, ya hable de misiles o de Stan Laurel que hace caer un armario, es ésta: “Te anuncio, oh maravilla, que me estás viendo; si no lo crees, pruébalo, marca este número, llámame y te responderé”.

Después de tantas dudas, al fin algo seguro: la Neotelevisión existe. Es verdadera porque es ciertamente una invención televisiva.


Umberto Eco
1983



martes, 15 de septiembre de 2009

La Funeraria


Siempre sentí desagrado, temor y aprensión al entrar a una funeraria.
Esquivo velorios, sepelios y demases vinculados a los servicios fúnebres, con las más variadas excusas y objeciones.
Aunque los funebreros, para ser sincero, me caen simpáticos, bueno, solo a veces…

Pero ahora es una agradable noche de sábado y como en tantas otras veces entro al Sportivo Teatral y mientras lo recorro, con el infaltable vaso de vino tinto, renuevo la sensación de familiaridad, de rincón barrial, de territorio conocido.

Los espacios, las fotos, el patio, pispiar por ventanas y puertas entreabiertas, detenerme en la cocina, descubrir en las fotografías de la pared caras conocidas, sensaciones renovadas de las obras ya vistas, emergiendo desde esa nostalgia tan barriotera. Eso es el Sportivo Teatral para el planeta de mis sensaciones.

Cuando dan sala, hay que ingresar casi esquivando una camilla donde yace un cuerpo cubierto con una sábana y del que asoman apenas sus zapatos y nuevamente está acá mi aprensión funeraria.

A partir de ese instante la Funeraria Ricci, perdida en algún paraje desolado y fronterizo, se convierte en una desopilante sucesión de acontecimientos absurdos, tenebrosos y altamente risueños.

El enredo de sus personajes, los funebreros y la familia del difunto, confluyen para convertir la sombría tristeza de la muerte y el lúgubre espacio de La Funeraria en un estallido de risas e histrionismo.

Martín Otero y Bernardo Cappa escriben una dramaturgia precisa, que va escalando en la medida que se devela la historia desopilante de estas “animas vivientes”.

María Cristina Blanco, Estefanía D’Anna, Mariano Gonzalez, Sebastián Mogordoy, Fernanda Penas, Fabricio Rotella; con sus actuaciones desenfadas y eclécticas, componen personajes disparatados y absurdos, al mismo tiempo que tan terriblemente parecidos a conocidos reales. Interpretaciones precisas, potentes al servicio de una historia que crece con ellos.

El ritmo no se detiene ni aún al final de la obra, cuando de los aplausos y saludos, salgo de la sala con la sensación de que voy a tropezarme con un ataúd, una camilla o los restos de una corona destrozada de risa.

Hay que ir al Sportrivo Teatral, hay que ver “La Funeraria” para descubrir que velorios – velorios, son otra cosa.


Luis María Palacios

















La Funeraria
de Bernardo Cappa, Martín Otero

Dramaturgia: Bernardo Cappa, Martín Otero

Actuan: María Cristina Blanco, Estefanía D’Anna, Mariano Gonzalez, Sebastián Mogordoy, Fernanda Penas, Fabricio Rotella

Asistencia general: Fredo La Torre, Clara Seckel

Dirección: Bernardo Cappa, Martin Otero

Sportivo Teatral
Thames 1426 Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4833-3585
Web: www.sportivo-teatral.blogspot.com
Entrada: $ 30,00 y $ 20,00 - Viernes - 22:00 hs.

Información técnica extraída de Alternativa Teatral: http://www.alternativateatral.com/






Las Fotos utilizadas son de Clara Muschietti

sábado, 23 de mayo de 2009

Perpetuidad







Cuando un
poeta muere el tiempo se detiene.

Es un instante, un tris, una levedad que se interrumpe de futuros, para permitir que el poeta, literalmente, vuele, sin que nadie lo aprecie.

Mientras vuela vaya a saber uno a que planeta de poetas, sus poesías se dispersan por el aire, se lanzan como quien arroja un puñado de si mismo hacia la eternidad.

Y el poeta, entonces, se queda rondando... espiándonos la vida para siempre... haciéndonos tropezar gloriosamente con sus letras aladas .

El poeta murió y esa perpetuidad nos deja el alma poéticamente desbordada.

Luis María Palacios


Testamento de Miércoles 
Mario Benedetti

“Quiero aclarar que este testamento
no es el corriente colofón de vida
más bien se trata de un legado frágil
vigente sólo hacia el final de un día

digamos pues que lego para el jueves
las inquietudes que me puso el martes
cambiadas sólo un poco por los sueños
y esa tristeza que es inevitable.

Lego una nube de mosquitos y una
computadora que no tiene pilas
y hasta mi soledad con la esperanza
de que mis legatarios no la admitan.

Lego al jueves cuatro remordimientos
la lluvia que contemplo y no me moja
y el helecho ritual que me intimida
con la vieja elegancia de sus hojas.

Lego el crujido azul de mis bisagras
y una tajada de mi sombra leve
no toda porque un hombre sin su sombra
pierde el respeto de la buena gente.

Lego el pescuezo que he lavado como
para un jueves de horca o guillotina
y un talante que ignoro si es recato
o estupidez malsana o alegría.

Lego los arrabales de una idea
un tríptico de espejos que me hiere
el mar allá al alcance de la mano
la hiedra que abanica las paredes.

Y sólo ahora pienso que en mi árbol
en mis brumas sin rostro y en mi vino
me quedan por legar tantas historias
que alguna se me esconde en el olvido.

Así que por si acaso y por las dudas
y para no afligir a quien me herede
las dejo para otro testamento
digamos el del viernes.”

Mario Benedetti

lunes, 4 de mayo de 2009

“A nuestros niños les falta infancia”

Esta mañana leyendo el diario en internet me encuentro con esta definición: “A nuestros niños les falta infancia”, lo dice Raquel Robles, autora de la novela Perder, que ganara el premio Clarín de Novela, que dirige un instituto de menores y  es fundadora de HIJOS.

Me conmovió sobremanera esto de “a nuestros niños les falta infancia”.

La connotación inmediata es por la Ley de Minoridad, de eso se trata la nota, pero si bien soy consciente, primero por vivir en Argentina, luego por haberlo sufrido personalmente, que la inseguridad ocupa una parte sustancial de nuestros temores y reclamos cotidianos, “la infancia” es un mundo mucho más vasto y con implicancias superiores, a las ya graves, de la inseguridad

Ahora bien, con el tema de la inseguridad cotidiana y la implicancia de chicos y adolescentes en el delito, tengo un sabor a poco, a insuficiente, a emparche, a tirar la pelota para adelante y después veremos… situación que a veces se justifica con frases como “algo hay que hacer ya”

 Tengo también una numerosa cantidad de preguntas irresueltas… ¿sólo el endurecimiento de leyes y castigos resuelve el problema?... ¿no está faltando integralidad: contención, educación, leyes, programas para la niñez, para familias?... ¿hablan todos los implicados, todos los auténticos conocedores del tema?... ¿aquellos que se postulan como “solucionadores” del problema, son los más idóneos para hacerlo?... ¿los responsables políticos están realmente decididos y convencidos de querer resolver la inseguridad?... ¿a dejar de matar, se enseña matando?

Siento que la gran mayoría de los que auténticamente saben, conocen y piensan con fundamento el tema, a los que imagino que tienen otras ideas, o parecidas, pero con implementaciones distintas, esos todavía  no han opinando, ni salen en los medios, ni siquiera se los convoca antes de dar anuncios grandilocuentes.

Y lo que creo peor es que no están mancomunados en un equipo interdisciplinario que analice, programe, resuelva, implemente,  desde todas las aristas posibles, una acción que resuelva lo cotidiano… ¿puede un tema tan complejo resolverse sin atender todos sus complejos componentes?...

Otro peligro es desentenderse. Como nadie hace lo necesario, lo que parece tener sentido, entonces dejemos que ocurra. Y lo digo con la absoluta conciencia que estar escribiendo en este espacio tampoco lo resuelve, ni siquiera tímidamente lo aborda… aun que sí, entonces, creo que me sirve para instalar en algún sitio lo que pienso, siento y creo, ahora,  en este momento, sobre aquello que me sucedió al leer la nota a Raquel Robles, simplemente para eso.

¿Cómo es vivir con escasa o nula infancia?.

Podría hacer un alegato nostálgico, no me cabe, sobre mi propia infancia y la inmensa vastedad de emociones, sensaciones, conexiones, fragancias, texturas, colores y aprendizajes que tuvo mi vida de pibe, en el barrio de Mataderos. Me es imposible pensar sobre este que soy, sin volver, aunque sea por un instante, a mi infancia.

¿Cómo es crecer sin infancia, o con una infancia que connota, hambre, violencia, inestabilidad emocional,  desamparo?

Soy consciente que en mi infancia comencé a soñar mi futuro, a “querer ser grande”, que algo de aquello ocurrió realmente y otras tantas búsquedas quedaron en el trayecto.

Que desde la infancia traigo la emoción por el juego, el valor de la amistad y el vínculo emocional, tanto como la convicción de cuan necesario es tener siempre un lugar placentero a donde ir en el futuro.

Por eso me inquieta tanto… ¿cómo es crecer sin infancia?

¿Cómo hubiesen sido ustedes sin infancia?

¿Cómo será nuestro país en el futuro cuando muy buena parte de una generación ha crecido sin infancia?

Dice Raquel Robles en la nota:

“La vida misma te va envolviendo y va haciendo que llegues a la otra orilla, aunque no quieras. Cuando vivimos momentos duros, saber que en algún momento va a pasar, no sirve de mucho. Pero hay que tener esa certeza, la vida siempre se va a colar con otros personajes, con otros afectos. Nos van a querer igual aunque nosotros no queramos a nadie. Y eso es bueno saberlo.”

Desde ya que hay que resolver con urgencia la inseguridad, ya mismo, pero mucho más aún, como humanos, tenemos que asegurarnos fehacientemente  que nuestros chicos vivan su propia infancia… ¿cómo se hace para llegar a ser grandes sin habar sido chicos?.

Siempre tengo una visión esperanzada de lo que vendrá, tal vez esto que nos sucede está generando una conciencia, todavía invisible, que se ocupe de permitirles ser niños antes que ser juzgados como mayores… ojalá!

 

Luis María Palacios

jueves, 5 de febrero de 2009

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué estoy aquí?
¿Por qué no allí?
¿Cuando empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño?
Lo que veo oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que en verdad son los malos?
¿Cómo puede ser que yo, el que yo soy,
no fuera antes de devenir; y que un día yo,
el que yo soy, no seré más ese que soy?

Peter Handke
Las Alas del Deseo






Asomado a los tiempos que suceden, reeditan y trastocan la realidad de lo cotidiano, me siento un nauta.

Un nauta despiadado, milagrosamente perdido en esta especie de confusión que no termina de suceder, aún cuando a cada momento profecías de lo cumplido avizoran que ya vendrá, que está por ocurrir… que viene por la vuelta de la esquina.

Hemos estado ya por estas comarcas anteriormente… son fragancias conocidas.

No hay intentos. Intuyo y deseo que encontraremos un mecanismo nuevo, una filosofía propia de entender y discernir.

Tanta inconciencia irreverente, templada por el desprecio a lo diferente, más toneladas decisiones apuradas y prejuicios proféticos manoteados de la nada, tienen que llevarnos a alguna parte concreta.

Hacia allá vamos… con mas conciencia que antes, pero con la misma inocencia del principio, de aquel tiempo de los juegos y las leyendas.

Estamos volviendo a ser… no como una revelación masiva de lo imperioso, ni una evangelización de la conciencia planetaria. Sucede tímidamente, entre pocos, de a tribus… pero sobreviene inexorablemente.

Hay quienes avizoran novísimas transformaciones de los iluminados de siempre, venidos de aristas impensadas y que lideran naciones sumidas en la necesidad del cambio; otros se entusiasman con grandes propagandas ambientales que dicen crear conciencia positiva con el planeta… puede ser, pero me permito aún la duda.

Mi mecanismo personal es mas casero y siento que mas efectivo en la comarca de cada uno.

Conversemos con los demás... si conversemos!!!

Escuchemos sus posiciones con lo que sucede, esas teorías de lo mundano que suelen ver un poco mas allá de los discursos y las presentaciones ampulosas.

Develemos cuanto somos capaces de hacer por lo que sucede en nuestro barrio, en nuestra ciudad y a favor de aquello que soñamos.




No hay intentos.

Intercambiemos información sensorial sobre lo que nos pasa cada mañana y lo que nos gustaría transformar. Encontremos a cuantos otros nautas, justamente, estyán en busquedas parecidas o con quienes vale la pena compartir la brújula.

Entretejamos… Entramemos…

Imagino y creo que estamos progresivamente abandonando aquella convicción sobre que el bienestar del futuro se resuelve solo a través de políticos y urnas.

Los políticos han perdido la capacidad de descubrir e interpretar el sueño colectivo, para convertirse en meros instrumentos de intereses, ajenos y propios, soldados a la mezquindad de sus riquezas.

Aunque en medio de la crisis, hay quienes trepan a sus árboles como cuando chicos, porque desde allí la realidad es diferente, el conflicto es apenas una discusión y el enfrentamiento tan solo un amontonamiento.

Tenemos problemas y peligros graves que resolver (guerras, hambrunas, enfermedades).

Empecemos por lo factible, para expandirlo, recordemos que el auténtico entusiasmo se funda en lo posible.

El mecanismo masivo, el de las grandes decisiones, los planes monstruosos y los portentosos acuerdos nacionales, ya lo probamos y así nos ha ido.

Que tal si entramamos desde mas abajo, si empezamos a ponernos de acuerdo en cuerpo y alma con los cercanos, reconocemos, sin odios, a los distintos y nos asociamos con la pequeña porción d e planeta que nos toca… aquello de pinta tu aldea y serás…

Que va si transformamos lo cercano, lo que vive al alcance de la mano, si operamos sobre lo evidente, si nos quejamos silenciosamente con ejemplos transformadores y nos volvemos mas aldea para ser mas universales.



Y sino también quedémonos a esperar a un “mesías tecnológico”, un “político iluminado” o el “acomodamiento del nuevo orden mundial”; eso si, mucha memoria para evitar quejarnos en el futuro de los males que nosotros mismos engendramos.


Es una época dichosa en herramientas, instrumentos y tecnología… sumemos un poco mas de compromiso, de escucha atenta, condimentemos con inventiva y sazonemos con pequeños acuerdos de realización… tal vez funcione, quizás transforme los alrededores y una suma de alrededores daría por resultado…

Cuando lo nuevo esta por suceder la primer sensación es la incertidumbre…


Luis María Palacios

viernes, 2 de enero de 2009

Bansky… Urgente desde Cisjordania

Bansky hoy adquiere una actualidad imprescindible…

Banksy es el pseudonimo
de un popular artísta del graffiti
inglés, de quien nadie conoce su verdadero nombre o su aspecto personal.

Parece que nació en Yate, una ciudad cercana a Bristol, en Inglaterra, en 1974, pero cualquier dato que presuma de ser exacto sobre Banksy, debe ser tomado con serias dudas… Al parecer cuentan que es hijo de un ingeniero de fotocopiadoras, puede ser que trabajó de carnicero y que habría comenzado sus intervenciones en graffiti durante en boom del aerosol en Bristol de finales de los 80's".

Sus obras se han hecho muy populares, intervenciones, irónicas, satíricas e inesperadas.

En agosto de 2005, Banksy realiza murales sobre el Muro de Cisjordania construido por Israel en los territorios ocupados de Cisjordania (concretamente en Belén, Ramala y Abu Dis) y que hoy, con los cruentos sucesos de estos últimos días adquieren una feroz actualidad… arte urbano metido en lo cotidiano.



Obviamente que no resuelve ni los dolores, ni las muertes, ni las mutilaciones físicas y éticas que se suceden ahora mismo, en aquella zona del planeta y que son inhumanas desde todos los puntos de opinión y desde cualquiera de los bandos implicados... pero ayudan, los graffiti, creo yo, a mantener viva la mirada atenta hacia esas comarcas... porque en una guerra, en cada guerra, todos estamos, de alguna manera, implicados...



















Luis María Palacios

miércoles, 15 de octubre de 2008

(...)

Todo tiene un sentido profundo y evidente…

damos pasos contundentes hacia un destino incierto, con la convicción del esclarecido y el temor del novato.

Estrenamos esperanzas cada mañana, aun en las causas más perdidas, por amorosa convicción con el futuro.

Ya ni nos importa el resultado, es tan apasionante vivirlo, que aceptamos llegar a cualquier parte, por el mero y furioso placer de comprobarnos en movimiento, de tener horizontes, de seguir yendo.

Precarios, incompletos y valerosos volamos por el placer de sentir el viento en la cara.

Somos tan testigos como cómplices y semejante espíritu aventurero es simplemente una religiosa evidencia, todo se resuelve en el afecto y el AMOR del que somos capaces, es la mas fabulosa usina de vida que nos explica y nos expande.

Todo lo demás, todo se vuelve accesorio, superfluo, viene de prestado.

Lo que Amamos, en cambio, nos habita eternamente para mantener despierto lo esencial y explicar lo inquebrantable, lo invencible, pase lo que pase.

Mañana, cuando el sol salga, los porqués volverán a garabatearnos convicciones en el alma, una vez mas y así por siempre.

(…)

El silencio de la noche se contiene en su propio envase celeste. Nunca necesita definiciones ni conceptos que lo expliquen, más allá de lo que se vé

La noche tiene el encanto de dejar nuestros pensamientos en suspenso mientras abre espacios para lo impensado, para lo sentido.

El sentido de la vida proviene, justamente, del sentimiento que nos surge espontáneamente

El Amor nos resuelve con dignidad todas las circunstancias y cada una de las coincidencias.

Nada es antojadizo, mucho menos casual.

Cada ocasión guarda una intima conexión amorosa, discreta, diletante, con quienes íntimamente somos o con esos sueños que explican, que nos expresan.

Poco influyen nuestras razones, terribles explicaciones inconclusas… la autenticidad anida en el alma y allí no existen supuestos, ni posibles dobles interpretaciones.

Lo que sentimos es evidente, único y concluyente… aunque nos duela.

La valentía es un amontonamiento de temores y miedos congestionados dentro del corazón, que no aguantan mas por salir a vivir y enfrentar lo que lo inminente traiga. Se expanden y salen a enfrentar amorosamente lo que surja.

La noche entonces es un silencioso presagio de latidos por venir y esa magia que vuelve cada día mas misterioso y apasionante.

Todo esta por ocurrir amorosamente!!!

(…)

El mundo esta plagado de instantes y diminutos espacios.

Necesitamos de la importancia de los grandes acontecimientos y la ponderación de lo extraordinario, sin embargo, creo que hasta el suceso mas grandioso es esencialmente la sucesión inexorable de pequeños momentos, de diminutas conexiones que crecen a medida que ocurren.

Cualquier cosa que sucediera en mi vida esta noche, seria producto del germen de este instante, en que, mientras que escribo, siento como soy un diminuto destello de luz en la grandiosa luminosidad de un universo que me es absolutamente ajeno.

Y ese ínfimo espacio es gratificante y esclarecedor... estoy de paso por un instante en la historia del mundo para dejar una minuscula huella indeleble. Por eso, siento que en un instante puede vivir toda una eternidad.

La noche, ahora, se ha detenido… nada sucede afuera…

El ciclo del universo mira hacia ambos lados las huellas de su propio peregrinaje vital.

No existe necesidad de llegar al limite para saber que las fronteras existen.

De la misma manera que no hace falta que duela para saber que esta ahí.

Que ilumine para reconocerla luz.

Porque aun sin conocer la dicha sabemos que la felicidad existe y que hay esperanza en los momentos mas inesperados.

Igual que sabemos lo bello de un abrazo o conocemos la sabiduría de un beso autentico, aun antes de recibir el primero beso.

Deseamos sin conocimientos y lo logramos por una convicción que es ciega y apenas intuitiva.

Nos toca el tiempo de dar hasta la sonrisa, de disfrutar por vocación, provocación y enamoramiento con la vida, pero no mas.

Hasta donde da entusiasmo, pero no mas.

Hasta donde nos sentimos comprometidos y alegres, pero no mas.

Hasta donde sirve, donde late, donde hace brillar los ojos, pero no mas.

Hagamos valeroso cargo de nuestra actitud con la vida

De lo otro, del lado oscuro de la imbecilidad que se ocupen ellos, que se reconozcan frente a sus espejos, tal como son, si quieren a ver que gusto tiene.

Que no se desdibuje la sonrisa, ni los ojos troquen en pinceladas de tristeza. No cabe.

Tenemos lo que se viene por delante y aun en medio de esta fabulosa ignorancia sobre los futuros, tenemos este ignoto coraje capaz de abolir todos los desiertos y construir vertientes, solo con estas mismas manos tan cargadas de existencia.

El coraje mas grande es mañana y así todos los días hacemos y deshacemos lo increíble, lo vital nos habita eternamente.

Solo la felicidad vale.

(...)

Todo esta por ocurrir amorosamente!!!


Luis